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Title: Análisis estructural en la zona mineralizada de la mina de La Colorada, municipio de La Colorada Sonora, México
Authors: VÁZQUEZ ARMENTA, VICTOR HUGO
Vega Granillo, Ricardo
Issue Date: Nov-2013
Publisher: Universidad de Sonora
Abstract: La evolución geológica en el área de estudio es compleja y abarca desde el Paleozoico hasta el Terciario medio (Bartolini et al., 1995; Lewis et al., 1995; Zawada et al., 2001; MacMillan et al., 2008, 2009). Las rocas más antiguas se correlacionan con secuencias sedimentarias depositadas en cuencas marinas profundas, sobre el talud o pendiente de la plataforma, distribuidos a lo largo de Sonora central y sur (p.ej. Radelli et al., 1987; Bartolini et al., 1995). De la base a la cima se distinguen tres unidades: Unidad de Limolitas Silíceas, Unidad Transicional y Unidad de Cuarcitas. En discordancia sobre las unidades anteriores hay una secuencia sedimentaria calcosilicatada de limolitas nodulares, la cual se correlaciona tentativamente con rocas del Grupo Barranca ubicadas desde el centro al noroeste del Estado. Alternativamente, esta secuencia podría ser la parte sedimentaria de la Unidad Volcánica Inferior la cual cubre a la unidad calcosilicatada formada por lavas y tobas intermedias. Esta unidad se correlaciona con la Formación Tarahumara del Cretácico Tardío (McDowell et al., 2001), la cual aflora en varias localidades en la parte central y oriental de Sonora. Tres cuerpos plutónicos intrusionan a las secuencias previas, que enlistados del más antiguo al más reciente son: Intrusivo Granítico, Intrusivo Granítico Porfídico y un Intrusivo Diorítico. Esos intrusivos se consideran parte del Batolito Laramide de Sonora con edades del Cretácico Tardío al Paleoceno (p.ej. Damon et al., 1983; Mead et al., 1988; Valencia-Moreno et al., 2006; Ramos-Velázquez et al., 2008; González-Becuar et al., 2011) y que aflora a todo lo ancho del Estado de Sonora. A estos cuerpos se le atribuye el metamorfismo de contacto en facies de esquisto verde, que presentan las rocas que los encajonan. Cubriendo en discordancia angular a las rocas previas se encuentra una secuencia de rocas volcánicas y sedimentarias a las que se agrupa como Secuencia Terciaria. En ella se han reconocido tres unidades: una basal, denominada Unidad Volcánica Superior, que está conformada por flujos, tobas y aglomerados. Las rocas de esta unidad han sido fechadas como del Oligoceno Tardío (McDowell et al., 1997) y no muestran evidencias de hidrotermalismo a diferencia de todas las rocas descritas anteriormente. Una unidad intermedia, denominada Unidad Sedimentaria Detrítica, está formada por conglomerados, reniscas y tobas andesítico-basálticas. Esta parte de la unidad se correlaciona con la Formación Báucarit, la cual se depositó en cuencas tectónicas formadas durante el evento Terciario “Basin and Range”. La unidad superior denominada Riolitíca Hiperalcalina está formada tobas de origen hignimbrítico y ha sido fechada en 12.5 Ma (p. ej. Vidal-Solano et al., 2005, 2007). En el presente trabajo se sugiere una temporalidad relativa de los eventos de deformación basados mediante un análisis de estructuras, fallas y lineamientos, así como en las relaciones de corte y contactos estructurales, estableciendo el siguiente orden cronológico. El primer evento es una fase compresiva que afectó los depósitos paleozoicos, la unidad calcosilicatada y a las rocas volcánicas atribuidas al Cretácico Tardío, produciendo en ellos un plegamiento de subisoclinal a cerrado, con una vergencia ≈ NE 70°. Posterior al plegamiento, se produjo la intrusión de cuerpos graníticos atribuidos al Cretácico Tardío. El primer evento de fallamiento produjo un sistema de fallas normales lístricas con echados abruptos principalmente al N y rumbos que van de WSW a WNW (240 – 290°), afectando principalmente a unidades preterciarias. Estas estructuras facilitaron el paso de fluidos hidrotermales los cuales alteraron y mineralizaron a las rocas afectadas por el fallamiento. Un segundo evento de fallamiento produjo un conjunto de fallas lístricas conjugadas, con rumbos aproximados NW–SE entre 310° y 325°, que coinciden con las del evento tectónico “Basin and Range”. Un tercer evento de distensión produjo conjuntos de fallas normales conjugadas tipo “horst y graben” con rumbos 030° – 060° y 210° – 240° con buzamientos al NW muy verticales y echados al SE más horizontales. Esta fase de fallamiento desplazó a la Unidad Volcánica Superior depositándose encima la Unidad Sedimentaria Detrítica. Esta última a su vez es cubierta por una ignimbrita hiperalcalina del Mioceno Medio (Bartolini et al., 1994; McDowell et al., 1997). Un cuarto evento extensional se caracteriza por fallas con rumbo N–S el cual corta todas las litologías descritas en el área y provoca el basculamiento de todas las unidades incluyendo a la ignimbrita hiperalcalina. La cronología de los eventos estructurales de fallas, se basa en las relaciones de corte vistas en campo y en el análisis e interpretación estructural de fallas con estrías.
Description: Tesis de licenciatura en geología
URI: http://148.225.114.121/jspui/handle/unison/1695
ISBN: 1400058
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